Diez años del 11-S
Hace diez años los atentados de las torres gemelas de Nueva York introdujeron una serie de cambios en la sociedad que se han ido desarrollando poco a poco con el tiempo, aunque el punto de inflexión estuviera tan bien definido como pocas otras veces en la historia, el 11-S, o el 9/11, entre las 8.45 y las 9.05 de la mañana.
Terminó el periodo de percepción de una sociedad occidental en paz desde el fin de la guerra fría, comenzó una política de laxitud económica y de incremento del gasto en en EEUU para fines bélicos y de reconstrucción física y moral de empresas y ciudadanos (que más tarde se intensificó, se globalizó, y nos llevó a las consecuencias de la crisis de hoy día, aunque eso merecería otro análisis) y en el corto plazo y en lo que se refiere a la aeronáutica, intensificó el miedo a volar.
Para una aerolínea, y por efecto dominó, para el resto de la industria aeronáutica, hay tres circunstancias fundamentales a vigilar permanentemente. Una son los precios del combustible (que afectan enormemente a los costes operativos), otra es la situación económica y con ella el poder adquisitivo de los ciudadanos (que influye en su capacidad para viajar) y en tercer lugar, el pánico a volar.
Desde el 11-S, nunca en la historia se habían unido los tres factores como ahora. En 2001 fueron los ataques terroristas, tan sólo dos años después sobrevino la crisis de la gripe aviar, en 2008 el accidente del JK5022 en Barajas, en 2009 el accidente del AF447 (todavía no esclarecido) en su tránsito por el Océano Atlántico, en paralelo la crisis económica y financiera que ha reducido en general el poder adquisitivo de los ciudadanos, ha cerrado miles de empresas y para terminar, los conflictos de la reciente primavera árabe que han contribuido a elevar los precios del petróleo hasta cotas cercanas a sus recientes máximos históricos.
Y aún así, el crecimiento en el número de pasajeros y carga transportada por vía aérea se mantiene y se prevé que se incremente en los próximos años. Siempre me ha llamado la atención el siguiente gráfico, que compara los RPKs (ratio de ingresos por pasajero y kilómetro de las aerolíneas) con los momentos históricos de las distintas crisis. El original puede encontrarse en el Airbus Global Market Forecast de 2009 a 2029, y en algún post anterior de Plandevuelo.
La conclusión viene a ser que en lo que se refiere a aviación, el ser humano está todavía (tan sólo después de unos cien años) en sus orígenes. Queda mucho por volar, por desarrollar y por descubrir, de otra manera no se explica la enorme capacidad de este sector de levantarse una y otra vez ante la adversidad.



