Un momento clave para el desarrollo
En el número de Agosto de la Revista de Antiguos Alumnos del Instituto Internacional San Telmo, he tenido el honor de ocupar un hueco con un artículo al más puro estilo Plandevuelo, es decir, en la línea de los que suelo escribir en este mi pequeño espacio. Aunque es posible que la idea central no sea innovadora dentro de lo que son los posts de este blog, y que probablemente algunos encontréis pasajes o ideas ya citados con anterioridad en otros posts, he querido reproducirlo aquí.
Primero porque para mí es un orgullo, segundo porque la verdad es que he tenido la web un tanto abandonada (iba a explicar algunas cosas, pero ciertamente no tengo excusa), y tercero… porque aquí os podéis despachar a gusto con comentarios, y con las críticas es con lo que más se aprende. Como además no todo el mundo tiene acceso o conoce la web de la revista, pues ya son cuatro razones.
Si preferís leerlo con fotos y demás, ésta es la dirección.
El sector aeronáutico, en un momento clave de su desarrollo
Un sector que sale con fuerza de la crisis, y un país que afronta una recuperación lenta. A nuestra industria aeronáutica se le plantea un reto complicado para no perder competitividad, un escenario en el que la gestión directiva puede ser crucial.
Un vistazo a los números del sector
España representa aproximadamente un 1% del negocio aeronáutico mundial y un 3,2% del europeo, con una facturación en 2008 ligeramente superior a los 5.000 millones de euros (un 0,6% del PIB). Curiosamente, genera más empleo en proporción, ya que en España trabajan el 1,6% de los empleados totales del mundo en el sector aeronáutico, y un 5,2% del total europeo.
En el ámbito empresarial, España se considera como el tercer polo aeronáutico europeo en relevancia, al ser socio fundador de la alianza entre la francesa Aèrospatiale-Matra, la alemana DASA y la española Construcciones Aeronáuticas, S.A., que dio lugar en el año 2000 al consorcio EADS (European Aeronautic Defence and Space Company), un gigante aeronáutico con una facturación superior a los 40.000 millones de euros. España es así mismo sede del negocio militar de Airbus (Airbus Military) y en los últimos años ha experimentado un espectacular crecimiento debido a la contribución de nuestras empresas a los avances tecnológicos de la aeronáutica militar y al incremento de su presencia como proveedores de primer nivel en los programas comerciales más relevantes de Airbus, filial del Grupo EADS.
En el caso particular de Andalucía no se puede hablar de nada que no sea crecimiento, incluso en los dos últimos años en los que la crisis económica mundial ha afectado a la práctica totalidad de los sectores industriales. De los poco más de 400 millones de euros de facturación en 2001, se ha pasado a los casi 1.540 millones de 2009, y la previsión es que el sector siga creciendo gracias a los pedidos y los nuevos programas que anuncian las grandes empresas tractoras de la industria aeronáutica, que a nivel mundial considera ya iniciada la recuperación. El crecimiento del empleo ha sido acorde al de la facturación estando en 2009 en torno a 8.700 puestos de trabajo, con un incremento de más del 15% con respecto del año anterior, sobre todo en el segmento de alta cualificación.
Retos a los que se enfrentan las empresas andaluzas
Con una facturación de más de mil millones de euros en 2009 y una política de fuerte tendencia hacia la subcontratación, las empresas tractoras que operan en el sur de España crean un clima muy interesante para el crecimiento y mantenimiento del sector aeronáutico auxiliar en Andalucía, la segunda comunidad autónoma en facturación por detrás de Madrid en términos de industria aeronáutica y aeroespacial.
De hecho, se puede mirar hacia atrás en el tiempo con mucho orgullo y comprobar que se han conseguido grandes éxitos como la importante carga de trabajo en programas comerciales de alto impacto mediático como el A380, la apuesta que Airbus ha hecho por la tecnología de vanguardia andaluza con los paquetes de trabajo del A350XWB, o la línea de montaje final del avión de transporte militar A400M, cercana ya al comienzo de su producción a plena capacidad.
Sin embargo, muchas de las empresas que han nacido en esta región a raíz de contratos con grandes tractoras se mantienen hoy con una dependencia casi total de las mismas, con porcentajes que llegan a superar en algunos casos el 90% en facturación con un mismo cliente. Como término medio, el 35% de la facturación de las empresas auxiliares andaluzas depende exclusivamente de las grandes tractoras del sector, todo un reto de desarrollo comercial que nuestras empresas deben afrontar.
El momento actual es por tanto crucial para el sector aeronáutico andaluz. Por un lado ha de consolidar con fuerza todo lo conseguido, y por otro, debe adaptarse a las exigencias de un nuevo mercado mucho más competitivo, caracterizado por las siguientes tendencias clave:
1. Globalización del sector
El duopolio entre EEUU y Europa (sumando ambas se tiene un 93% de la facturación mundial), o casi lo que es decir lo mismo, entre EADS y Boeing, tiene sus días contados. China ya ha despertado como cliente y como fabricante apostando fuertemente por una mano de obra barata, India ya está proponiéndose como polo fundamental en el sector de la ingeniería y los servicios, y países emergentes como Brasil ya están haciendo una competencia importante con productos específicos para ciertos nichos de mercado. Si sumamos el renacer de Rusia como competidor, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que estamos en los albores de un nuevo orden mundial aeronáutico que se caracterizará por ser ultracompetitivo. El sector se está globalizando y pronto las alianzas y las estrategias internacionales serán de vital importancia.
2. Globalización de las empresas
No sólo se globaliza el sector, las empresas en sí mismas tienen que afrontar que en una cadena de suministro tan compleja y especializada como la aeronáutica, salir al exterior no es una opción, es un deber. La complicada gestión de las imparidades Euro-Dólar y la presencia en todos los mercados importantes es fundamental para salir victorioso en la adjudicación de contratos estratégicos. En el lado humano, ni que decir tiene que fomentar un desarrollo multicultural en la empresa es fundamental para la apertura a nuevos mercados y horizontes, otro reto imposible de no asumir para no fracasar.
3. Demanda creciente de servicios
El verdadero futuro que marcará la evolución del sector se orienta a los servicios. Ya hemos comenzado a vivir una era en la que los gobiernos y usuarios no demandarán sólo aeronaves, sino servicios de control y patrulla marítima, servicios de repostaje en vuelo, de seguridad mediante aeronaves no tripuladas, de control medioambiental, de actuación y alerta temprana, y un largo etcétera que no hará sino crecer. La cadena de suministro verá cómo se añade un eslabón en la parte final, los integradores de servicios que irán mucho más allá de la fabricación de aeronaves.
4. Nuevas exigencias medioambientales
Con un crecimiento anual medio en torno al 5% que a buen seguro se incrementará tras la superación de la crisis económica actual, la saturación del espacio aéreo ya está demandando actuaciones urgentes en materia de eficiencia medioambiental y respeto a la naturaleza. La industria afrontará el reto de fabricar aviones menos ruidosos, con menores consumos de combustible y fabricados con materiales que dañen lo menor posible a la Naturaleza.
La innovación como vía de solución
La situación en la que se encuentra el sector pide a gritos un aumento de la competitividad de todas las empresas, y por tanto y por supuesto, de nuestras empresas. Ya se trabaja en ello: una clara vertiente de ese aumento de competitividad se está consiguiendo por la vía de alianzas estratégicas, fusiones y adquisiciones y colaboraciones en busca de sinergias. De este modo, Andalucía ha dado un paso firme con la consolidación del grupo Alestis, un grupo empresarial de capital mayoritariamente andaluz, y que nace ya convertido en un proveedor de primer nivel de los programas tecnológicamente más punteros de Airbus como el nuevo avión comercial A350XWB, llamado a ser uno de los aviones más eficientes y ecológicos del mercado.
Pero la apuesta más importante tiene que ir necesariamente por la vía de la innovación. Los países emergentes se han convertido ya en actores de importancia en la industria, entrando fuertemente en el mercado en campos como las aeroestructuras o el tratamiento de materiales y superficies aeronáuticas, en los que las industrias europeas están viendo crecer la competencia y reducir sus márgenes.
Es en las actividades aeronáuticas de mayor valor añadido como los componentes electrónicos embarcados, los sistemas de avión, las nuevas tecnologías de control de tráfico aéreo, las aeronaves no tripuladas (UAVs) o los servicios, en las que las empresas andaluzas, españolas y europeas deben poner todos sus esfuerzos para no perder competitividad y seguir a la vanguardia de la industria.
Y la única manera de conseguirlo es a través de la innovación. En el sector aeronáutico, incrementar de forma continuada la inversión en Investigación y Desarrollo no sólo es importante, sino que llega a una trascendencia tal que quien deja de lado esta estrategia, está prácticamente condenado a la pérdida de competitividad.
La formación directiva, necesaria
En Andalucía, nuestras empresas están haciendo los deberes en I+D, y las instituciones públicas han comprendido que la inversión en este sector es clave para su desarrollo. En los últimos años hemos visto cómo la Escuela de Ingenieros de Sevilla incorporaba con gran éxito la titulación de Ingeniero Aeronáutico a su oferta, encontrando sus egresados un paro prácticamente nulo para su especialidad cuando acceden al mercado laboral. Hemos asistido a la creación del Centro Avanzado de Tecnología Aeroespacial (CATEC), gestionado por la Fundación Andaluza para el Desarrollo Aeroespacial, que apoya tecnológicamente a las empresas del sector; y hemos visto crecer parques empresariales aeronáuticos en Sevilla y Cádiz que favorecen el crecimiento y la creación de sinergias entre sus empresas.
La semilla está puesta y el primer paso se ha dado, pero como bien sabemos, las empresas son las personas que las forman, y es necesario canalizar todos estos esfuerzos y sobre todo, el potencial de los jóvenes que están llegando desde la Universidad y desde los programas de formación específicos para el sector que ya están en marcha.
Los expertos del sector en recursos humanos, distintos estudios realizados por consultorías y los propios directivos actuales coinciden en que el personal especializado y formado a un alto nivel técnico está creciendo espectacularmente en los últimos años, y por tanto la formación directiva debe ocupar un papel muy importante en la configuración del perfil de aquéllos que están llamados a liderar el futuro de esta industria. Andalucía tiene un gran potencial empresarial en el sector aeronáutico, y saber gestionarlo y llevarlo a un modelo de éxito depende de las capacidades directivas de las personas que forman el alma de esas empresas.


