Reflexiones positivas tras la resolución de los tanqueros

febrero 25, 2011 by PedroSanz · 3 Comments
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Se va a hablar mucho de oportunidades perdidas, de búsqueda de porqués, de qué hacer ahora, y de un sinfín de conclusiones operativas y analíticas sobre lo que significa para EADS no haber ganado el contrato para construir 179 aviones cisterna para la US Air Force.

Que queréis que os diga, empieza el fin de semana con esta noticia y antes de que llegue el Lunes y las cabezas pensantes comiencen a dar vueltas, a mí lo que pide el cuerpo es sacar algunas conclusiones positivas, que las hay.

Y no voy a hablar del estrecho margen de beneficio que le quedará a Boeing tras haber tenido que ajustar precios en la competencia con EADS (lo que le impedirá reinvertirlo en I+D para ganar mayor cuota de mercado), o de la experiencia que ha ganado la propia EADS en concursos en EEUU (mayor cliente mundial en defensa), sino de algo mucho más cercano.

Esta misma tarde hablando del tema con Salvador Ortolá, nos hemos dado cuenta de que el paso que ha dado la industria aeronáutica de este país en términos de confianza es impresionante. El KC45 (el avión que ha presentado EADS para competir con Boeing) es una transformación militar del civil Airbus 330, pensada y ejecutada en España, iniciada cuando todavía hablábamos en términos de Construcciones Aeronáuticas S.A., y no de Airbus Military.

Hoy la tónica general en los distintos medios de comunicación y en conversaciones a pie de calle con gente de dentro o fuera del sector era que podríamos haber perdido por precio, por una dura aplicación de proteccionismo del gobierno americano, por la politización de la decisión… en general, todo un abanico de opiniones, con un denominador común: nadie duda de que nuestro avión era técnicamente mejor, o al menos, tan bueno como el 767 transformado (que no fabricado todavía) por Boeing.

Pero por un momento, imaginemos que en lugar de estar como estamos en 2011, esto hubiera ocurrido en los años 90. Probablemente estaríamos haciendo un ejercicio de autocrítica pensando que habíamos sido demasiado pretenciosos, ya que, ¿cómo un país como España va a competir tecnológicamente con un gigante como los Estados Unidos?. Sobre todo, pensaríamos, en un sector tan intensivo en capital e I+D como es el aeronáutico.

El cambio de mentalidad ha sido impresionante, y en tiempo récord. Hemos pasado de sentirnos técnicamente por detrás a tener un pleno convencimiento de que la tecnología desarrollada por nuestros ingenieros puede competir sin paliativos a nivel mundial con los mejores. Y no se trata sólo de que sea verdad, sino de que tenemos plena confianza en ello.

Y todo ello después de saber que EADS no era la adjudicataria, ya que de haber sido al contrario, hubiera sido muy fácil vanagloriarse y caer en un ¿falso? optimismo.

No se ha ganado el contrato de los tanqueros, pero definitivamente no se ha perdido la confianza en que EADS podrá con el siguiente y terminará irrumpiendo en el mercado norteamericano tarde o temprano.