Innovar en los modelos de negocio: Honda Jet

noviembre 19, 2010 by PedroSanz · 2 Comments
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El I+D en las empresas se asocia normalmente a avances tecnológicos o productos y servicios novedosos. La i que se añade a la moderna enseña I+D+i conlleva un concepto de innovación mucho más amplio, en el que cabe incluso el hacer lo mismo, pero con métodos diferentes. Es lo que puede llamarse innovar a través del modelo de negocio.

El sector aeronáutico es muy prolijo en I+D, pero es tan intensivo en capital y tiene una inercia tan enorme en sus operaciones (los ciclos de pedidos y entregas duran años) que la innovación en la forma de hacer las cosas no es precisamente un estandarte. Es, además, un sector que como ya hemos comentado otras veces en este blog, es muy endogámico y tendente a querer ser referencia antes que fijarse en modelos de éxito de otros sectores.

Honda jet

Por todo ello puede ser interesante fijarse en lo que está haciendo Honda, el conocido fabricante de coches, motos y motores de todo tipo para adentrarse en la industria aeronáutica a través del Honda Jet. Se trata de un reactor de negocios para 5 ó 6 pasajeros con un precio en torno a los 3,6 millones de EUR que replantea completamente grandes paradigmas de la forma de hacer negocios en el mundo aeronáutico. Para los más técnicos, se puede encontrar una descripción detallada de las capacidades de la aeronave aquí.

Empezando precisamente por el apartado técnico, el Honda Jet monta los motores sobre las alas y su fuselaje está realizado con materiales compuestos, dos innovaciones tecnológicas que según la compañía contribuyen a un menor consumo y por tanto mayor autonomía. Sin embargo, la verdadera innovación que supone el Honda Jet no es la tecnológica, pues a pesar de estos avances, el precio y las prestaciones no son especialmente mejores que las de otros competidores en este segmento.

¿Por qué entonces decimos que Honda está siendo innovadora? Enumeremos algunos hechos relevantes del lanzamiento al mercado del Honda Jet.

-        La entrada en el mercado la hace por un segmento que realmente nadie está muy convencido de cómo va a funcionar, el de los Very Light Jets (VLJs). Son aviones de negocios muy pequeños aunque de muy bajo coste, con autonomía suficiente para hacer vuelos internacionales, cuyo mercado se ha visto muy perjudicado por la reciente crisis económica. Empresas como Adam Aircraft o Eclipse Aviation han pasado muchas dificultades al apostar por este segmento, en el que ahora Honda pone todo su empeño.

-        Al contrario que muchos fabricantes, Honda apuesta por diseño y desarrollo propios del fuselaje, las alas e incluso los motores. Todo ello sin ayudas gubernamentales, al menos que se sepa.

-        Analizando con algo más de profundidad el punto anterior, lo que históricamente han hecho siempre los fabricantes es apostar por un modelo de airframe escalable, que permita ampliar la gama fácilmente modificando las estructuras del avión a partir de modelos de referencia, yendo por detrás el diseño del motor. Honda ha fabricado un motor muy escalable y un airframe que daría problemas en diseños más grandes. Da la vuelta al concepto: primero el motor y luego el resto del avión.

-        Honda tampoco ha subcontratado el montaje del avión, está terminando de poner a punto una línea de ensamblaje en USA con capacidad de fabricar 80 aparatos al año trabajando en un solo turno (escalable a tres). Bombardier, en su forecast de la industria mundial de aviones de negocios vaticina un mercado de 300 aeronaves VLJ al año hasta 2018. Juzguen ustedes mismos con estos datos la apuesta que hace Honda.

Pero sinceramente, la innovación que más me llama la atención es el asunto del marketing del Honda Jet. Se estima que la cartera es ya de unos 100 aviones, comenzando las entregas en 2012 y de momento lo que ha montado Honda es una red internacional de representantes de ventas propios y alianzas con empresas afines al proyecto que potencian la cercanía al cliente en los países seleccionados por Honda para la comercialización.

El Honda Jet ofrece unas amplísimas posibilidades de configuración interior y personalización, y los detalles se han cuidado al extremo, siendo éstas las claves de la comercialización. Se habla incluso de que en el futuro, el avión se vendería en concesionarios al más puro estilo de los coches o las motos, eligiendo el cliente una serie de opcionales (cerrados o paquetizados) para personalizar el avión. El servicio post-venta puede imaginarse inmediatamente: programas de fidelización, revisiones periódicas, garantías, rentings, leasings, actualizaciones, instalación de nuevos opcionales, todo lo que ya existe en la industria aeronáutica tradicional, pero desde un punto de vista y con unos procesos importados completamente del mundo automovilístico.

Si Honda tendrá o no éxito con este modelo de negocio y este producto lo sabremos con el tiempo. Los antecedentes de esta compañía hablan bien de sus apuestas. Cuando en 1972 introdujeron el pequeño Civic en el mercado americano como alternativa a los grandes y potentes coches que se estilaban en Estados Unidos, nadie apostaba por el éxito de un cambio tan radical. Hoy ya ha vendido más de 16 millones de unidades en todas sus versiones y su reconocimiento en USA es incuestionable.

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