Un vistazo al futuro de la industria a nivel mundial
En la industria aeronáutica un ratio crucial para conocer de un plumazo el estado de salud del sector es el conocido como “Book to Bill (BtB)”. Se trata de un índice que divide los pedidos que se producen en el año entre las ventas de ese mismo año, de manera que si es mayor que la unidad, significa una industria en crecimiento que tiene pedidos por mayor valor que lo que actualmente está vendiendo. Dado que muy raramente la industria entrega un pedido en el mismo año en que lo firma, el BtB es un indicador muy interesante para hacer previsiones de lo que ocurrirá en años futuros con respecto de lo que vivimos en el actual.
Pues bien, después de haber registrado un BtB de 1,4 en 2008, la industria aeronáutica mundial ha pasado a marcar un ratio de 0,89 en 2009, lo que nos hace pensar que la crisis sí que dejará una mayor huella en el sector aeronáutico, sólo que todavía no ha llegado su momento.
Sin embargo, dado que el sector aeronáutico reacciona con mayor lentitud que el mercado en general por su ciclo tan largo desde el pedido a la entrega, los directivos de las empresas que lo forman tienen herramientas suficientes para preparar ajustes futuros con cierta antelación. La tímida recuperación económica global que se espera a finales de 2010, junto con la efectividad de las acciones tomadas por las principales empresas del sector se espera que mitigen el efecto de la crisis monetaria internacional y que se vuelva a ratios BtB mayores que la unidad en 2011 o a más tardar, 2012.
Sin ir más lejos, el tráfico mundial de pasajeros se incrementó un 11,9% en Junio de forma interanual, y tráfico de mercancías mejoró un 26,5% respecto de Junio de 2009. También la industria presenta síntomas de mejoría en este 2010. En el salón aeronáutico de Farnborough celebrado en Londres, se hicieron más de 500 pedidos de aeronaves (en firme o a través de cartas de intención) representando un potencial de negocio de más de 55.000 millones de dólares. Por comparar datos con los del año anterior, en el Salón de LeBourget en 2009 se registraron pedidos por valor de unos 13,3 mil millones de dólares (Le Bourget y Farnborough se celebran alternativamente cada dos años).
Para enmarcar bien estos datos y darles la relevancia necesaria, es necesario indicar que estos buenos datos no se han forjado ni en Europa ni en Estados Unidos, ya que tanto los incrementos de tráfico áereo como la mayor parte de los pedidos se han forjado en países emergentes, destacando China y Latinoamérica. Es necesario indicar también que uno de los grandes triunfadores de Farnborough ha sido el fabricante brasileño de aviones de corto alcance Embraer, con pedidos cercanos a los 8.000 millones de dólares, haciendo competencia directa a Airbus y Boeing en aeronaves de pasillo único de menos de 100 plazas.
En conclusión, la industria aeronáutica es un sector fuerte que está capeando el temporal de esta crisis con solvencia, pero que verá precisamente en este cambio de ciclo económico el punto de inflexión que marcará el cambio de hegemonía de Europa y EEUU, en pro de los países emergentes que ya están comenzando a reclamar su sitio en el panorama mundial.



