RFID, una tecnología imparable que afronta su reto más crucial
Los dos campos involucrados en esta aventura son: por una parte, la tecnología Radio Frecuency Identification o RFID, una tecnología de captura, obtención y monitorización de datos que utiliza tags (etiquetas) dotados de un microchip y un circuito impreso a modo de antena. Son capaces de emitir una serie de dígitos que sustituyen al actual sistema de lectura de las etiquetas de código de barras ante un lector, y además confieren una serie de servicios adicionales que se resumen en constituir la interfaz entre el mundo y los ordenadores. Las etiquetas se adhieren al producto y pueden ser utilizadas para rastrear a distancia los artículos desde ese momento hasta el final del ciclo del mismo, ofreciendo una total visibilidad, control y fiabilidad durante toda la cadena de suministro.
Y por otra parte tenemos a la industria aeronáutica, una industria donde la creciente complejidad de los programas, aviones con más de 6 Millones de piezas (Boeing 747, 777, 767), la incipiente importancia de la cadena de proveedores, la exigencia de calidad, la visibilidad durante todo el proceso y la feroz competitividad hacen idónea la introducción del RFID para reducir costes.
La aparición de un nuevo estándar como el EPC Global (que harmoniza los códigos intercambiados por los sistemas RFID de distintos fabricantes) hace que puedan afrontarse proyectos de gran envergadura y con altas necesidades de inversión, lo que llevará asociados enormes beneficios y oportunidades de mejora y desarrollo en la industria aeronáutica. Algo que no han pasado por alto ni Airbus ni Boeing, que ya se han subido al tren del RFID. En el caso del Boeing 787 se ha decidido controlar alrededor de 2000 piezas críticas, y en el caso de Airbus, piensan controlar hasta 1500 en su nuevo avión A-350.
Ambas multinacionales no son nuevas en estas lides, llevan trabajando y apostando varios años por el RFID. Recientemente Airbus también ha emitido sus especificaciones para su empleo en útiles, herramientas, procesos de registro y salida en las que se detallan todos los elementos para la implantación en sus instalaciones.
Pero esto no sólo no termina aquí, sino que acaba de empezar después de la reciente certificación de aeronavegabilidad por parte de la FAA, que hace que se dé un paso de gigante para que dentro de unos años todos los equipos, partes y accesorios que forman un avión se identifiquen mediante RFID. Es por tanto más que una tecnología, una necesidad dentro de toda la industria aeronáutica.
Una vez vistos los detalles tecnológicos, donde quedan patentes la alta fiabilidad y las posibilidades que ofrece esta tecnología dentro del mundo aeronáutico cabe preguntarse si debe acometerse esta transformación a cualquier precio.
Es en este punto donde se encuentran tanto empresas como fabricantes, a medida que los precios de los equipos van bajando la implantación aumenta con crecimientos anuales de casi del 40% en Europa. En España este crecimiento es menor, en torno a un 3 %, lo que nos revela el dato de que se debe trabajar en la implantación de RFID y no quedarnos en la cola de esta creciente tecnología. La elevada rentabilidad probada y testada en todo tipo de compañías hace que pequeñas y medianas empresas innovadoras con necesidades de mejora en el ámbito logístico estén implantando dicha tecnología.
Por mencionar algunas cifras de diversos estudios, Airbus afirma que el retorno de la inversión que va a llevar a cabo se producirá en menos de 1 año, y ABI Research dice que el crecimiento del mercado en el sector aeroespacial podría crecer hasta 2 Billones de dólares en 2011. Evidentemente estos ratios son diferentes para cada tipo de empresa, pero lo que está claro es que el tiempo es dinero y RFID ahorra más de un 25% en tiempo en todas las actividades dedicadas a la trazabilidad, búsqueda, almacenaje, control, gestión, y es por ello por lo que miles de empresas innovadoras de sectores tan diferentes como la logística, alimentación, distribuidoras, farmacéuticas o incluso defensa están utilizando esta imparable tecnología.



