Ideas para emprender en Andalucía
En un entorno económico de tasas de paro cercanas al 20%, que en el caso de Andalucía superan la escalofriante cifra del 26%, muy pocos sectores pueden sacar pecho y hablar de crecimiento de ventas y de creación de empleo. El aeronáutico ha sido, de ellos, el más importante, manteniendo cifras de facturación en 2009 con respecto de 2008, e incrementando el número de empleos generados.
Se habla de que 2009 ha sido un año en el que se ha vivido de los pedidos que se generaron en años anteriores. El sector aeronáutico tiene unos ciclos de pedido a facturación de varios años en algunos casos, y las facciones más críticas opinan que en el pasado 2009 se han recogido los frutos de buenas gestiones pasadas. Se habla también de que el periodo 2010-2011 será el más duro para el sector por la bajada de la demanda, aunque en otros países como EEUU de lo que se habla es del inicio de la recuperación.
Otro de los largos ciclos que caracterizan al sector es el que se produce desde la creación de una empresa o desde la materialización de una idea en un negocio, hasta la primera recogida de beneficios. Por ello, ahora es un buen momento de comenzar nuevas iniciativas y de invertir en negocios e ideas, pues en un periodo de unos dos o tres años se prevé un relanzamiento del sector, con renovación del paradigma del negocio incluida.
Andalucía es un lugar idóneo para ello, pues ya se cuenta con la infraestructura necesaria. Además, las últimas iniciativas en materia de I+D como la creación del CATEC, favorecen la creación de un tejido empresarial que no sólo esté a remolque de las empresas tractoras, sino que sea capaz de generar su propia cadena de valor.
La cuestión es el cómo, y el cambio de cultura necesario en la mentalidad del empresariado andaluz. Las empresas andaluzas que ahora son punteras en facturación nacieron en su mayoría al amparo de grandes tractoras como Airbus, Boeing o Embraer. Algunas han crecido más ordenadamente, y otras viven con una dependencia casi total de uno o dos clientes de este tipo.
La crisis ha enseñado al sector aeronáutico que las cadenas de suministro no pueden ser tan ineficientes. Las tractoras no pueden depender por un lado de empresas pequeñas que son suministradores únicos de algunos componentes, y en el otro extremo, no pueden manejar un número tan alto de subcontratistas, por las ineficiencias que esto genera. Se tiende a la concentración y al establecimiento de una cadena de suministro ordenada y eficiente, olvidando consideraciones territoriales locales y tomando como referencia el ámbito europeo como espacio común de relaciones.
Para una nueva empresa aeronáutica, o para el establecimiento de una nueva línea de negocio de una empresa consolidada, convertirse en proveedor de una de las grandes tractoras es el camino más difícil para triunfar, dado como están las cosas. Todo lo contrario que hace unos diez años.
Y si el entorno es favorable, pero crecer al amparo de los grandes es lo más difícil, lo que queda es el reto de emprender. Como propuestas, ahí van algunas:
- Entrar en el negocio de UAVs. Las inversiones iniciales no son tan grandes como en las aeroestructuras convencionales, y se puede diversificar y atacar a esta línea de negocio desde la tecnología de sensores, las aplicaciones comerciales, la puesta en marcha de servicios, y un largo etcétera. El CATEC apoya además a este negocio muy activamente con el centro de experimentación que está poniendo en marcha en Jaén.
- Cubrir las lagunas del negocio aeronáutico que nadie en Andalucía ha querido desarrollar. Por ejemplo, la aviación general o los Business Jets. El equipamiento de este tipo de aeronaves es muy distinto del requerido por la aviación militar que tanto se ha desarrollado en Andalucía, y las posibilidades de exportación son enormes. Dos de los principales fabricantes de estas aeronaves en el mundo son Embraer y Bombardier, y las empresas andaluzas ya trabajan para estos clientes, aunque en el ámbito militar en su mayoría.
- En línea con lo anterior, Andalucía cuenta con las empresas necesarias para unir esfuerzos y crear un nuevo avión en este segmento. ¿Alguien se ha planteado esto?
- No todo es fabricar. La aeronáutica tiene mucho recorrido en el negocio del mantenimiento y las reparaciones. Tanto en el negocio de aeroestructuras (tenemos empresas muy capaces) como en el de la tecnología. Ya sabemos que diseñar desde cero un nuevo y novedoso sistema de aviónica, por ejemplo, es quizá demasiado para las empresas que tenemos, pero el mantenimiento, la integración de sistemas y el soporte son negocios que se pueden desarrollar aquí, como extensión del servicio de proveedores de primer nivel que no se han instalado en Andalucía.
- Andalucía es un región con una base de ingenieros impresionante, en todas sus especialidades. Sin embargo, el número de empresas andaluzas dedicadas a la especialización en ingeniería y tecnología es muy reducido. Además, es el tipo de empresa que menos inversiones requiere. Los campos son numerosos: sistemas, procesos, implantación de Lean Manufacturing, eficiencia energética, investigación. ¿A qué esperamos?.
- Como se ha dicho anteriormente, lanzar una nueva empresa para convertirse en proveedor de primer nivel de las tractoras es tarea de magna dificultad. De hecho, crear el primer Tier-1 andaluz ha costado mucho esfuerzo. Sin embargo, quizá los nuevos tengan que apuntar el tiro hacia convertirse en proveedores de segundo nivel o Tier-2, donde las restricciones o barreras de entrada no son tan fuertes.
- Luego está la diversificación. Pocos sectores son tan cerrados como el aeronáutico, y siempre se ha justificado en la especialización que requiere. Hay que darse cuenta de que el sector de energías renovables, o de la automoción tienen características afines, y sobre todo, darse cuenta de que trabajando en distintos sectores se aprende mucho y la empresa está más protegida ante los ciclos económicos sectoriales.
- Un tejido empresarial no puede crearse si no está bien estructurado, y una buena estructura no se puede crear sin formación directiva y sin apoyo especializado externo cuando más hace falta. El sector aeronáutico andaluz demanda desde hace tiempo empresas de consultoría especializada, de formación y de recursos humanos. En Andalucía hay muchos expertos en fibra de carbono, en modelado del acero y maestros tuberos, pero se tiene una carencia importante de analistas y consultores especializados en el sector.
- Muchas empresas nacieron al amparo de grandes contratos y ahora se ven obligadas a crecer por otras vías, a diversificar y a hacerse un hueco en un sector que se está transformando. Para ello hay que analizar el mercado, crear buenas estrategias de publicidad, redes de contactos, puesta en valor de productos, etc. ¿Tenemos empresas expertas en marketing y puesta en valor de negocios del mercado aeronáutico? ¿Quién puede ayudarlas a elaborar un plan de negocio?.
- Como comentaba en el artículo sobre el contrato de los tanqueros, el sector tiene que evolucionar hacia los servicios en lugar de hacia sólo los productos. En Aerópolis hay empresas dedicadas al 100% a la fabricación de productos, y empresas dedicadas al 100% a la ingeniería y los servicios sin productos que ofrecer. Es definitivamente el momento de alianzas y sinergias, y presentarse al mercado como proveedor integrado de soluciones técnicas.
Probablemente nos podemos parar todos a pensar y se nos ocurrirán muchas más propuestas. El problema finalmente sigue siendo común a todas: no hay quien quiera dar el paso. Es un problema, como decía al principio del artículo, de confianza en uno mismo y en los demás. Es necesario un cambio de cultura en el empresariado andaluz y un gran desarrollo del espítiru emprendedor, comenzar a tener una mentalidad más abierta.
Pero que nadie diga que no hay ideas.


