Sobrecoste A400M: La pelota en el tejado de EADS
Parece que por fin, hay acuerdo. No hay un papel firmado porque todavía quedan algunos flecos que tratar, pero los grandes números están sobre la mesa.
El sobrecoste del avión militar está cifrado en aproximadamente 11.200 millones de euros, de los cuales EADS ya ha asumido 2400. De los 8.800 restantes, EADS estaba dispuesta a asumir 3.600 millones, pidiendo a los gobiernos el montante de los 5.200 millones restantes.
Las cifras desde luego no son casuales. Los 3.600 millones aportados por EADS están dentro de un concepto que las auditorías podrían pasar por sobrecostes debidos al nuevo desarrollo, y que pueden ser diferidos en ejercicios posteriores. De quedar así las cuentas, EADS podría presentar resultados en 2009 con beneficios.
Sin embargo, la propuesta que parece se va a firmar entre las partes indica que los gobiernos implicados como socios y clientes del programa aportarán como máximo 3.500 millones, 2.000 en forma de ayuda directa y 1.500 en forma de créditos a la exportación que empezarán a devolverse a partir de 2012 cuando los aviones comiencen a venderse a sus clientes (la fabricación actual hasta entonces es de prototipos).
Hay dos líneas que cerrar todavía para la firma final, que se espera sea el 8 de Marzo, un día antes de la presentación de resultados de la compañía. Por un lado, la forma en que los países concederán los créditos, y el reparto de los mismos (Francia ha sido el único que se ha pronunciado, con la cifra de 400 millones sobre la mesa).
Por otro lado, están los 1.700 millones que quedan por negociar. Parece que ya no hay tiempo ni posibilidades de que no sea EADS quien los aporte. La cuestión es cuándo se reflejan en las cuentas.
Las NIC (Normas Internacionales de Contabilidad) obligan a las empresas a provisionar pérdidas en el momento en que se conoce su existencia, aunque sean futuras. No significa que EADS tenga que buscar 1.700 millones de euros de caja para saldar dichas pérdidas, sino que deben aparecer reflejadas en la zona del “debe” de la cuenta de resultados.
Después del revuelo causado, lo que es seguro es que EADS debe provisionar dicha cantidad, pues los auditores ya han sacado a la luz todos los sobrecostes del programa. Si tuvieran que provisionar esta cantidad en las cuentas de 2009, se estima que tendrían unas pérdidas de más de 1.000 millones en el año, las mayores de su historia.
Y eso es malo no sólo porque el resultado lastra mucho a los accionistas de la compañía, sino también porque las agencias de rating, y entre ellas Fitch, que realiza un seguimiento férreo sobre la compañía, anuncian que revisarán la categoría crediticia de EADS si el acuerdo con los gobiernos obliga a provisionar grandes cantidades. Actualmente la categoría de EADS es BBB+, y una rebaja desde ahí implicaría que cuando EADS tenga que acudir a los bancos a por financiación, los tipos de interés que se le apliquen serán más altos.
A esto es a lo que se refería el CEO de Airbus, Tom Enders, cuando amenazaba con paralizar el A400M, ya que un mal acuerdo podría poner en peligro a la parte civil de la empresa.
El incremento en gastos de financiación y el desvío de flujos de caja hacia la deuda podrían lastrar demasiado a EADS, limitando su capacidad y margen de maniobra para seguir compitiendo con Boeing invirtiendo en I+D o para afrontar con garantías y márgenes el contrato de los tanqueros con EEUU, por ejemplo.
La solución pasa por diferir estos 1.700 millones en varios ejercicios, pero esto ya sólo depende de que los auditores y contables de EADS puedan conseguir un movimiento magistral como el que ya idearon para las pérdidas del mismo A400M en 2008.
La solución final, el 9 de Marzo.


