El futuro de los UAVs pasa por la tecnología ATC

febrero 19, 2012 by PedroSanz · 2 Comments
Filed under: Actualidad 

La integración de los UAVs en un espacio aéreo civil compartido es una realidad cada vez más cercana. La administración de Obama ha dado el paso para financiar el desarrollo de una ley que posibilite el vuelo de los UAVs de manera compartida con aeronaves civiles y militares en un espacio aéreo común.

Según los plazos estipulados, para el 30 de Septiembre de 2015 se producirá la integración total de los UAVs, pero según su peso la regulación entrará antes en vigor. Los pequeños UAVs de menos de 25kg podrán surcar el espacio aéreo libremente para el verano de 2014, y los menores de 2kg, siempre y cuando se utilicen para fines de salvamento o protección contra incendios, podrán ya usarse bajo determinados condicionantes dentro de solo 3 meses.

¿Por qué estos plazos? ¿Qué es lo que hay que solucionar mientras tanto?

El uso del espacio aéreo por los UAVs plantea numerosos problemas. El más importante es el relacionado con el control del tráfico aéreo. Para evitar colisiones en vuelo, los aparatos comerciales están dotados de sistemas de posicionamiento y alerta que funcionan de manera semiautomática, y la visión del controlador siempre está ahí para la resolución de conflictos en última instancia. Sin embargo, con un UAV el tema se complica al no existir necesariamente una comunicación controlador-piloto, ya que determinados sistemas permiten que los UAVs despeguen, realicen su misión y aterricen con un control completamente automático.

La spending bill, como la llaman los americanos, o como diríamos aquí, la partida presupuestaria aprobada para la regulación del vuelo de los UAVs en espacio aéreo compartido forma parte en realidad de un complejo proyecto de 63 mil millones de dólares para financiar lo que se viene denominando NextGen por la FAA (Federal Aviation Administration).

 

El futuro del ATC. Imagen tomada de la web de la FAA

 

NextGen, por simplificar el asunto (daría para una serie de artículos hablar de ello) es una vuelta de tuerca tecnológica a los sistemas de control de tráfico aéreo, que incide tanto en los sistemas terrestres como en los equipados en las aeronaves. Se trata, a grandes rasgos, de modernizar los sistemas de comunicaciones y navegación utilizados en el control de tráfico para dotarlos de la última tecnología y conseguir reducir la separación minima entre aeronaves, aumentar el refresco de la información en las pantallas de radar de los controladores para llevarla casi al tiempo real, y maximizar la precisión en la medición de la posición de los aparatos que surcan el cielo.

Por tanto, lo que está haciendo la administración Americana es vincular el uso extendido y comercial de los UAVs al salto tecnológico que supone llevar el control de tráfico aéreo a los más altos estándares de última generación.

¿Merece la pena?

El uso militar de UAVs ha supuesto una solución que permite minimizar riesgos en ciertas operaciones que ponen peligro la vida de los soldados. Son además, y así se ha visto en estos años de crisis, una solución de bajo coste ideal para sustituir a los aviones tripulados de combate en un gran conjunto de circunstancias.

El desarrollo militar de los UAVs ha llevado a plantear numerosos usos útiles en el mundo civil, como el control de cultivos, la detección y protección contra incendios, la vigilancia de instalaciones de gran tamaño, el análisis del terreno, la toma de fotografías aéreas, el mantenimiento y supervisión de líneas de alta tensión, etc.

Estos usos ya se están desarrollando en la actualidad, pero los vuelos de UAVs están vetados en entornos donde se acumula mucha población, por lo que usos como el control de tráfico de vehículos, o cualquier otro uso en entornos urbanos está de momento pendiente de ser regulado.

Cuando se permita legalmente el libre uso de UAVs en el espacio aéreo, la revolución de este sector será un hecho. ¿Para cuándo en Europa el salto tecnológico que permita esta realidad?

La iniciativa SES, de la que ya nos hemos hecho eco en plandevuelo, puede ser la vía para unir la pronta solución regulatoria al uso de la alta tecnología. La cuestión será cuánto tardaremos en ponernos de acuerdo en ello.

 

« Página anteriorPágina siguiente »